Así que aquí estoy, 6:05 am, café en mano, reflexionando sobre las chicas que me crucé en mi camino, sin las cuales hoy no sería absolutamente nada.
A J, por hacerme ver lo importante que es estar cerca de alguien.
A J, porque gracias a ella sé que "adiós" no es "hasta luego".
A C, por enseñarme que lo bueno, si breve, dos veces bueno.
A C, por enseñarme que lo bueno, si breve, dos veces bueno.
A M 1, porque me hizo saber tomar decisiones difíciles.
A I, porque aún tengo un enorme vacío en mi interior.
A I, por hacer que me de cuenta de que las personas no solo hablan con la boca.
A I, porque me enseñó a no doblegarme por nada.
A B, por enseñarme la importancia de sentirse cómodo con alguien.
A B, porque aprendimos que hay que saber lo que significan las palabras antes de decirlas.
A B, por hacerme ver que las amistades no son para siempre.
A M 2, por enseñarme a querer a alguien sean cuales sean las adversidades.
A M 2, porque aprendimos que los kilómetros no eran nada.
A M 2, porque me enseñó que si quieres algo, vas a por ello.
A M 3, porque me ayudó a tener más confianza en mí mismo.
A M 3, porque también me ayudó a perder parte de esa poca confianza en mí mismo.
A M 3, por enseñarme que nadie está para siempre.
PD: Voy a intentar escribir aquí más a menudo. Necesito una vía de escape que no sea el helado. Hasta pronto.
PD: Voy a intentar escribir aquí más a menudo. Necesito una vía de escape que no sea el helado. Hasta pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario