jueves, 23 de julio de 2015

Los sueños... ¿sueños son?

Eso es lo primero que he pensado al despertarme hoy por tercera vez. Uno de los sueños que he tenido presentaba un reflejo tan claro de la realidad, que ha asustado un poco. Y no, no voy a escribir aquí lo que he soñado. Mis sueños los escribo todas las mañanas en un cuaderno que tengo, y ahí se quedarán. Escribir los sueños da más rienda suelta a la imaginación y refuerza la memoria. O eso dicen.

Siempre me interesó el estudio de los sueños. Y no solo la simple interpretación de símbolos oníricos. Los símbolos oníricos son aspectos que aparecen en los sueños, y que tienen una interpretación específica en nuestra vida. Por ejemplo, una casa en un sueño simboliza una persona. Si la fachada de la casa tiene balcones, se trata de una mujer. Por el contrario, si no los tiene, simboliza un hombre. O por ejemplo, si soñamos que tocamos el piano o que nos agarramos a las ramas de un árbol, en nuestro sueño se refleja la masturbación. Sigmund Freud acuñó parte de estos símbolos oníricos, y han sido objeto de estudio.


He leído algunos libros sobre este tema, pero es muy difícil encontrar un libro que no sea un simple "diccionario" de símbolos, sino que se trate de una redacción acerca de la ciencia onírica. Me interesa el tema, pero ¿sirve de algo? Al fin y al cabo, no está científicamente demostrado que los sueños sean un reflejo de nuestra vida "terrenal". ¿Es nuestra vida "despierta" el verdadero sueño? Suficiente filosofía por hoy. Desde luego, si mañana me toca el Euromillones, os diré con exactitud si la vida es sueño.

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